El Gobierno de Ecuador anunció que a partir del 1 de febrero de 2026 impondrá un arancel del 30% a los productos provenientes de Colombia, una medida que el presidente Daniel Noboa denominó como una “tarifa de seguridad”. El anuncio fue realizado de manera sorpresiva y se enmarca en la estrategia del Ejecutivo ecuatoriano para enfrentar la crisis de violencia asociada al narcotráfico y la minería ilegal en la zona fronteriza entre ambos países.
Según explicó Noboa, el gravamen se mantendrá vigente hasta que exista un compromiso conjunto y efectivo para combatir estas economías ilegales, señalando que Ecuador ha asumido la situación con “seriedad y decisión” ante el avance de los grupos armados ilegales. La medida afecta directamente al intercambio comercial bilateral y se produce en un contexto de creciente presión interna por los niveles de inseguridad que atraviesa el país vecino.
Ecuador enfrenta desde al menos 2022 una escalada de violencia ligada al narcotráfico, impulsada por su ubicación estratégica como ruta para el tráfico internacional de drogas. Tras asumir la Presidencia en 2023 y ser reelegido posteriormente, Daniel Noboa declaró que el país vive un conflicto armado interno, decretó estados de excepción en varias regiones y autorizó restricciones a la movilidad y a otros derechos como parte de su política de seguridad.
De acuerdo con cifras oficiales de la Policía ecuatoriana, el año 2025 cerró con 8.847 homicidios, el registro más alto en la historia reciente del país. Ante este panorama, el presidente decretó desde el 31 de diciembre un estado de excepción por tres meses en tres provincias y nueve municipios del norte del país, zonas especialmente afectadas por la violencia y cercanas a la frontera con Colombia.
Respuesta del Ministro de Defensa
Frente a los señalamientos del Gobierno ecuatoriano, el ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez, junto con el Comando General de las Fuerzas Militares, respondió destacando resultados operacionales y cifras de incautaciones en la lucha contra el narcotráfico y los grupos armados ilegales en la frontera. El ministro aseguró que ambos países mantienen una cooperación histórica y permanente, y confirmó que recientemente se realizó una reunión entre altos mandos militares de la frontera común.
Las Fuerzas Militares informaron que durante el actual mandato se han registrado 196 combates contra grupos armados ilegales en zonas fronterizas de Putumayo y Nariño, además de la incautación de 209 toneladas de cocaína. Según los reportes oficiales, han sido afectados 51 integrantes del ELN, 414 miembros de las disidencias de las Farc lideradas por alias “Iván Mordisco” y 747 integrantes de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, antes conocida como la Segunda Marquetalia.
En total, las autoridades reportan la captura de 2.899 personas, el sometimiento a la justicia de 255 integrantes de estructuras criminales, así como la incautación de 2.000 armas y cerca de 15.000 artefactos explosivos. Además, se ha logrado la destrucción de más de 5.500 laboratorios ilegales y la neutralización de varios semisumergibles utilizados para el narcotráfico.
Las autoridades colombianas también advirtieron sobre el alto poder de las estructuras armadas ilegales en ambos lados de la frontera, en especial de organizaciones como los Comandos de la Frontera, que operan en Putumayo y que el año pasado estuvieron involucrados en una emboscada en la que murieron varios militares ecuatorianos, consolidando su control sobre rutas del narcotráfico en la región amazónica.
