Aunque no se trata de hueco fiscal, como los que se encuentran a diario en nuestros gobiernos locales, regionales e incluso de orden nacional, este orificio de considerables proporciones, demanda de buenos pesos para desaparecer del mapa de Yopal.
Se calcula que al mejor estilo de muchos miembros de clase política, es mucho más peligroso que lo que se cree. Inicialmente se prevé una profundidad de 2 metros, la cual puede aumentar, dependiendo de la magnitud del daño hidráulico que presenta en esta concurrida zona de la calle 40 con carrera séptima.
La solución se encuentra en un estado incertidumbre, similar a la zozobra en el que se encuentra la ciudad. La comunidad no sabe en qué momento va a ser víctima de la delincuencia y los usuarios de la vía donde se encuentra el hueco, no saben cuándo lo van a tapar y sobretodo en qué momento se puede ocasionar un accidente.
