El empresario agroindustrial José Gustavo Andrés Aponte Fonnegra, propietario de la firma Arroz Sonora con operaciones en varias regiones del país, y su escolta, Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, murieron tras un ataque armado ocurrido el miércoles 11 de febrero en el sector de La Cabrera, en la localidad de Chapinero, norte de Bogotá.
De acuerdo con información oficial y reportes de medios nacionales, el ataque se produjo hacia las 3:30 o 3:45 de la tarde a la salida de un gimnasio ubicado en la calle 85 con carrera Séptima. Un hombre que habría permanecido en el lugar minutos antes abrió fuego contra las víctimas y posteriormente escapó en motocicleta junto a un cómplice.
Las autoridades confirmaron que Aponte Fonnegra era un empresario del sector arrocero y que su acompañante, Gutiérrez Garzón, era un policía retirado que integraba su esquema de seguridad. Ambos fueron trasladados a un centro asistencial, pero ingresaron sin signos vitales debido a la gravedad de las heridas.
La Policía descartó preliminarmente un intento de hurto y señaló que la principal hipótesis apunta a un ataque premeditado. Equipos de inteligencia y Policía Judicial adelantan la revisión de cámaras de seguridad del sector, así como la recolección de testimonios y evidencias para identificar a los responsables materiales e intelectuales del crimen.
Aponte Fonnegra tenía participación relevante en la agroindustria arrocera nacional. Datos del sector lo ubican como uno de los actores importantes en la compra de arroz paddy verde en el país, con operaciones que movían cientos de miles de toneladas y ventas cercanas a los cientos de miles de millones de pesos anuales. Además, desarrollaba actividades de carácter social a través de una fundación enfocada en formación para población vulnerable.
El caso ha generado impacto en el ámbito empresarial y productivo, especialmente en regiones como Casanare y Tolima, donde la compañía tenía presencia. También reaviva la preocupación por la seguridad en zonas de alta actividad comercial y residencial de la capital, donde se han registrado hechos violentos similares en años recientes.
Las autoridades mantienen abiertas varias líneas investigativas para establecer los móviles del doble homicidio, determinar si existen antecedentes de amenazas o conflictos empresariales y dar con la ubicación de los responsables. Mientras avanzan las pesquisas, se reforzaron las labores de vigilancia y control en el sector donde ocurrió el atentado.
