Hoy se conmemora el ‘Día Internacional en contra del reclutamiento de niños, jóvenes y adolescentes por parte de grupos armados ilegales’, esta fecha busca fortalecer los derechos humanos de los menores de edad, especialmente que por ningún motivo sean vinculados a los conflictos armados y a otras formas de violencia.
Por su parte la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN), viene socializando el alcance del proyecto denominado ‘Mambrú no va a la guerra’, estrategia que atiende y protege a 300 niños y jóvenes de nuestro territorio, según información suministrada a los medios por esta entidad.
La ARN, afirma que se ha hecho posible esta labor con el uso de alternativas de aprovechamiento del tiempo libre, como iniciativas locales artísticas, deportivas o de emprendimientos sociales.
La construcción de estos entornos protectores permite que niños y jóvenes crezcan felices y apartados de la violencia. En esta dirección, desde el año 2010, la ARN implementa ‘Mambrú no va a la guerra. Este es otro cuento’, y a la fecha han sido 137 intervenciones de esta estrategia en barrios y municipios, de 29 departamentos del país, llegando a 6.881 niños y jóvenes alejándolos de situaciones de riesgo o de posibles actos de guerra.
“Los niños y jóvenes son nuestro mayor tesoro, el futuro del país. Con Mambrú generamos entornos propicios para que puedan crecer, jugar, cantar y bailar, de forma que, para ellos, nunca más sea una opción ingresar a un grupo armado al margen de la ley ni a otros caminos de violencia”, destaca Andrés Stapper, director general de la ARN.
Dentro de la información suministrada por la ARN, se especifica que en Casanare la estrategia ‘Mambrú no va a la guerra. Este es otro cuento’ ha llegado a Montañas del Totumo en Paz de Ariporo, Yopal y Chámeza. Que la iniciativa ha beneficiado a más de 300 niños y adolescentes.
Por ejemplo en Yopal la estrategia benefició a los miembros del Ballet Folclórico de Casanare durante el 2015 y 2016. Para el 2017 Mambrú llegó a Montañas del Totumo en Paz de Ariporo para fortalecer la banda músico-marcial. Ya en el 2018 se ejecutó en Chámeza, donde fortaleció cinco iniciativas juveniles: danza llanera, deporte, campamentos juveniles, artesanías y la banda marcial
