Veeduría del Cravo Sur denuncia que la inversión en obras de protección de la fuente hídrica, resultaron fútiles.
En entrevista concedida en el programa 4 esquinas, la veeduría del Río Cravo Sur, denunció que los estudios con los que se va a contratar la obras de protección de la fuente hídrica en su paso por el municipio de Yopal, son insuficientes, y no tienen la solvencia técnica, como lo evidencio un peritazgo contratado por la Gobernación de Casanare. En cabeza del ingeniero Luis Javier Carrillo Puerto.
La veeduría que desde hace varios años le hace seguimiento a esta obra, por ser vecino del sector y por ellos los más afectados, mostró como las acciones que año tras año se hacen de emergencia para evitar los daños a las viviendas, no han servido para nada y este dinero se pierde con los embates del río en cada invierno.
En el 2015 la Gobernación de Casanare con una inversión de 5.900 millones, en un contrato que con la construcción de un canal central y la construcción de un jarillón, esperaba mitigar, los efectos del Cravo Sur en época de invierno, pero esta inversión fue socavada sin misericordia por la fuerza del agua y ese dinero invertido se lo llevó literalmente el río.
En ese mismo año la Alcaldía de Yopal, invirtió alrededor de 2.900 millones, en el sector de La Manga. Esa inversión corrió la misma suerte que las obras hechas río arriba.
Por este y un sin número de obras ejecutadas para tratar de controlar el río en temporada de invierno, se hicieron sin ningún tipo de coordinación.
Bajo este panorama, la veeduría solicitó que no se tenga como directriz el estudio contratado por el Municipio con la fundación AZ.
El motivo de la recomendación es que un peritazgo realizado por una consultoría, contratada por la actual Gobernación, dejó en evidencia un sin número de falencias, que no son menores en la estructura de la solución que se provee.
Entre los yerros encontrados está que “no se realizó un estudio de alternativas, que permita justificar tanto técnica como económicamente, la selección de las obras propuestas. No se concertó la solución”.
De esta manera se pone en duda la solución propuesta, por carecer de los criterios técnicos de ingeniería fundamentales y además no se cumplió con varios requerimientos importantes, de los términos de referencia.
También el hecho que “no se realizaron actividades de aforo contempladas en los trabajos de topografía y visitas de campo”, siendo esta una de las actividades presentes, para dar cumplimiento al objeto del contrato.
La veeduría anota que estas y muchas más observaciones no hacen viable la inversión, que por treinta y cinco mil millones espera hacer la Gobernación.
Sin contar con el aporte de la Nación, en una cantidad tres o cuatro veces superior, a la asignada por el ente territorial. Por eso se pide mesura, y la aplicación de unos estudios mucho más detallados y que puedan garantizar que la inversión que se haga, no se la vuelva a llevar el río.


