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Una polémica electoral se ha abierto en Colombia por la validez de las firmas con las que el abogado Abelardo de la Espriella inscribió su movimiento “Firmes con la Patria” para participar en las elecciones presidenciales del 31 de mayo de 2026. El aspirante entregó cerca de 5 079 000 firmas ante la Registraduría Nacional del Estado Civil, muy por encima del mínimo requerido para inscribir una candidatura por grupos significativos de ciudadanos.
Sin embargo, la periodista Cecilia Orozco Tascón, en una columna publicada este miércoles en El Espectador, señaló que el 62 % de esas firmas no habrían sido avaladas por la autoridad electoral tras el proceso de revisión técnico, lo que significa que más de 3,1 millones de registros podrían haber sido invalidados por inconsistencias como datos inexistentes, información que no coincide con el censo electoral, duplicados o ilegibles.
La Registraduría se pronunció ante esa controversia y confirmó que se encontraron incidencias en las firmas entregadas, como datos ilegibles o apoyos de personas que no están en el censo, pero aclaró que solo en dos casos de candidatos presidenciales se han identificado presuntos fraudes o delitos, lo que fue informado a la Fiscalía General de la Nación. La entidad también explicó que una firma que no pase el cruce técnico no necesariamente constituye un fraude o actividad delictiva por sí misma.
El gerente regional de la campaña de Abelardo de la Espriella, Jaime Andrés Beltrán, publicó una tabla con datos de verificación de apoyos que indicaba que el candidato contaba con cerca de 1 978 108 firmas válidas, y posteriormente retiró ese mensaje de sus redes sociales, lo que fue interpretado como una confirmación preliminar de las cifras técnicas, aunque aclaró que las cifras completas serían revisadas con la información oficial.
Por su parte, el propio Abelardo de la Espriella rechazó las críticas y cuestionamientos, calificándolos de “mala fe” y asegurando que su proceso de recolección fue transparente y sin apoyo de maquinaria política tradicional, señalando que revisará las presuntas anomalías con su equipo, y defendiendo el respaldo ciudadano que, según dijo, recogió sin recursos públicos ni logística de partidos.
La controversia torno a las cifras ha generado reacciones de sectores políticos y analistas, que han planteado dudas sobre la transparencia y la rigurosidad del proceso de recolección de firmas, aunque la Registraduría recordó que el número total de firmas válidas presentado por De la Espriella supera ampliamente el mínimo requerido por la ley electoral para inscribir una candidatura basada en grupos significativos de ciudadanos.
