El Instituto Financiero de Casanare –IFC- iba a pagar esta semana más de mil millones a los particulares Matepotrancas y Daniel Fernando Reyes Reyes como resultado de un pleito resuelto por un tribunal de arbitramento. A última hora, el Consejo de Estado falló en una segunda instancia a favor del IFC. En sentencia del pasado lunes 25 de julio, la Sala Tercera de la alta Corte decidió además que los abogados del tribunal de arbitramento deberán devolver los honorarios recibidos durante el proceso. La diferencia entre el Instituto y los particulares se originó en la celebración del contrato de Cuentas en Participación número 0178 suscrito el 22 de septiembre de 2006.
