Trabajadores por prestación de servicios de la Empresa de Energía de Casanare y que están afiliados al Sindicato Industrial SINTRAELECOL CASANARE, denuncian persecución laboral y amenaza de no renovación de sus contratos laborales.
El pasado 12 de diciembre de 2017, varios trabajadores se afiliaron a este sindicato, creando la subdirectiva SINTRAELECOL CASANARE el 28 de ese mismo mes, desde que se le notificó a Enerca la decisión que habían tomado estos auxiliares que prestan servicio en distintos municipios, la entidad no ha querido negociar el pliego de peticiones, los amenaza que solo se les renovara el contrato si desisten del sindicato y por estas acciones siempre estarán en la cuerda floja.
Hoy vence el contrato de prestación de servicios para 13 auxiliares y están viviendo una incertidumbre, ya que les dan la oportunidad hasta el día 12 de enero para que desistan de hacer parte del sindicato, sin embargo lo que se rumora es que a ninguno de ellos se le renovaría el contrato después de esto.
Dentro de la denuncia los trabajadores sindicalizados, ha advertido que Enerca ha preferido dejar sin la prestación del servicio algunos municipios, cerrando las oficinas, como ha venido ocurriendo con el municipio de Nunchía, adicional a que presuntamente tienen la presión de Elizabeth Mariño, directora de Gestión Humana, quien de manera reiterada les manifiesta que no les renovara sus contratos hasta tanto no se retiren de dicho sindicato.
Cabemos aclarar que la oficina de Chámeza está nuevamente cerrada, pese a que ésta se instaló como respuesta a una acción judicial interpuesta por el Personero de esa localidad.
Los trabajadores de otro lado se preguntan sí la Gerencia de la entidad no se estaría extralimitando, teniendo en cuenta la situación de LEY DE GARANTÍAS, por la que atraviesa la Función Pública en Colombia.
