Los gobiernos de Estados Unidos e Irán confirmaron la concertación de un acuerdo de paz preliminar que establece el cese inmediato de las operaciones militares en todos sus frentes y la reapertura del estratégico estrecho de Hormuz. El pacto, alcanzado con la mediación diplomática del gobierno de Pakistán, contempla una tregua inicial de sesenta días para dar inicio a mesas de negociación técnica, con el objetivo de estructurar un tratado definitivo que ponga fin al conflicto bélico iniciado a finales de febrero. El anuncio formal de las partes detalló que la firma oficial del memorando de entendimiento se llevará a cabo el próximo viernes diecinueve de junio en Ginebra, Suiza.
El documento marco compromete a la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, a iniciar el levantamiento del bloqueo naval impuesto sobre las terminales marítimas iraníes a mediados de abril. En contraprestación, las fuerzas militares de la República Islámica procederán con las labores de desminado en el estrecho de Hormuz para restablecer de forma definitiva el tránsito de buques mercantes y cargueros petroleros. La divulgación de estas medidas preliminares generó un impacto inmediato en los mercados internacionales de energía, registrándose un descenso del cinco por ciento en el precio del crudo Brent, el cual se posicionó en aproximadamente ochenta y tres dólares por barril tras el anuncio.
A pesar de los avances bilaterales, los negociadores postergaron para fases posteriores las discusiones respecto a los componentes más complejos del diferendo, entre los que se incluye la fiscalización internacional del desarrollo nuclear iraní y el levantamiento generalizado de las sanciones económicas. Paralelamente, portavoces oficiales de Irán y Pakistán indicaron que las cláusulas del cese de hostilidades abarcan las operaciones militares en el territorio de Líbano; no obstante, las autoridades de Israel y la milicia Hezbolá no figuran como firmantes del documento. Al respecto, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, manifestó públicamente que sus divisiones armadas mantendrán la ocupación en la franja sur de Líbano de forma independiente a lo acordado en Ginebra.
