(Imagen:Manolo Quijano)
Ahora que muchos están dedicados a la interpretación del texto sagrado, yo hago la mía del pasaje de las plagas , que pareciera ser lo que nos sucede.
La Plaga de Sangre, que contaminó el agua que se bebía . Llevamos cinco años sufriendo una similar, con virus , retrovirus y otros males como la indolencia. La solución definitiva nada que arranca.
La Plaga de Ranas y los sapos. Tocaba que alguien señalara el riesgo de elegir Alcalde con problemas. Se les dijo, se les advirtió;. Muchos ni votaron, lo único que responden sus seguidores es: !No sean ranas , no sean sapos!. Ni para ellos, ni para nosotros habrá soluciones con esta ingobernabilidad.
La Plaga en el ganado. “Cahilapeo”, micro carneo, asalto de fincas, de casas, locales, a la salida de los bancos, “raponazos” por doquier . La inseguridad a la orden del día, sin comandante efectivo de policía local. Estamos a la misericordia de los cacos. Las cámaras no funcionan, el 1,2,3 es historia patria, los cuadrantes redonditos, los reportes de policía son unarepetidera de lo que ya sabemos .
La Plaga de los Piojos, nos rascamos las cabezas a causa de ellos preguntándonos: ¿Cómo es que ha sucedido esto de los puentes, sí se estaba advertido?. Justo un vehículo arrocero sin cumplimiento de normas y otro que transportaba derivado del petróleo. Puentes de medio siglo, de un carril ampliado, que no son reemplazados. En cambio se levantó un pavimento bueno y una señalización prácticamente nueva. Y lo de Paz de Ariporo tres meses para su solución, que va no sé en cuantos, y el de La Cabuya?.
La Plaga de las Moscas, por el desaseo de la ciudad. Una pequeña localidad con dos empresas de aseo, donde las basuras están a la vista de todos a cualquier hora, en cualquier calle. Las moscas lo invaden todo, os habitantes de calle que cada día son más, tienen por oficio destrozar las bolsas; les colaboran recicladores informales y ciudadanos indolentes que las sacan en horas indebidas.
La Plaga del Granizo. Acá no veremos eso, por el cambio climático, fenómeno del niño , seguido de la niña. Los que antes sufrían de sequía con sus chigüiros asados por el sol, ahora están con el agua al cuello.
La Plaga de úlcera. La corrupción parece incurable, está en el cuerpo de las instituciones oficiales. Por todo lado hay una pústula, un furúnculo, supurando su olor fétido. En un permiso, licencia, licitación, concurso, contrato, OPS, etc. Muchos funcionarios dedicados a entrabar a los particulares y con su frasecita: “Esto está mal así, pero conozco quien lo arregla. Es un poquitín carero, pero no tendrá problemas acá”.
La Plaga de Langostas, los daños que estás causan al ambiente no son nada al lado de ciertos hombres del sector petrolero, arrocero, palmero. La tala, destrucción de rondas de quebradas y ríos, cacería de fauna silvestre. La destrucción de esteros, sabanas comunales y madreselvas es pasmosa, de seguir así solo quedarán en fotos y canciones.
La Plaga de tinieblas. Sin regalías, en recesión , con déficit, estamos a oscuras. Incapaces en época de bonanza con miles de millones de pesos, de solucionar las necesidades de 350.000. ¿ Cómo hacerlo ahora?. ¿Llegaremos a la ley de quiebras? ¿Tocará hacer una reforma administrativa y otra tributaria?.
La Plaga de la muerte de los primogénitos y de otros parientes. Son los casos en que no hay cama disponible, medicamentos porque no hay contrato y ni con tutela. El Hospital con gerente encargada, ¿ Sí a sus especialistas el sueldo no les alcanza, como será a nosotros?. Red salud con concurso enredado, las ESES por las mismas, CAPRESOCA en cuidados intensivos. Soy Tamayo y no me callo.
Yahvé, sufrimos estas plagas y otras, somos un pueblo cautivo y cansado de los pecados capitales de nuestra dirigencia, muchos ya iniciaron su éxodo, estamos en permanente oración y aunque varios se lo crean: ¿Dónde diablos está Moisés?.
MIGUEL ALFONSO PEREZ FIGUEREDO
