Sebastián Montoya cerró su primera temporada en la Fórmula 2 con un fin de semana difícil en la última válida del calendario. El 6 de diciembre terminó 13 en el sprint, tras una mala salida, y el día 7 no pudo finalizar la carrera larga, completando así un cierre sin puntos.
Aun así, su año dejó señales importantes. Montoya sumó 91 puntos y finalizó en la casilla 12 del campeonato, después de una temporada marcada por picos altos y algunos abandonos. Su inicio en Australia fue prometedor, con puntos en ambas carreras, pero luego llegó un bache sin sumar en Baréin y Arabia Saudita.
La recuperación llegó en la mitad del año, cuando encadenó cinco carreras consecutivas puntuando, con actuaciones destacadas en Mónaco, Barcelona, Spielberg y, especialmente, Silverstone, donde logró su mejor botín: 19 puntos entre sprint y carrera larga. Más adelante volvió a sumar en Monza, Bakú y Qatar, mostrando regularidad y crecimiento.
Aunque el cierre no fue el ideal, Montoya completó un debut competitivo en la categoría y dejó abierta la expectativa para 2026, donde el objetivo será claro: mayor constancia y un lugar dentro del top 10 de la Fórmula 2.
