En un avance significativo para la preservación de una de las especies más amenazadas del país, el Bioparque Wisirare, ubicado en el municipio de Orocué, fue el escenario de la liberación de 16 ejemplares de caimán llanero. Estos individuos fueron reintegrados a su entorno natural tras completar un exhaustivo ciclo de cuidado técnico, rehabilitación y manejo biológico.
El proceso es el resultado de un trabajo articulado entre la Fundación Palmarito y Corporinoquia, entidades que durante años han liderado programas científicos para rescatar y criar a estos reptiles en riesgo. Como depredador tope, el caimán llanero cumple una función biológica vital: regula las poblaciones de otras especies y garantiza la salud de los ecosistemas acuáticos en la cuenca de la Orinoquía.
La directora de Corporinoquia, Diana Carolina Mariño Mondragón, destacó la relevancia de esta acción para el patrimonio natural del departamento. «Hoy no solo liberamos caimanes, liberamos vida, equilibrio y futuro para nuestros territorios», afirmó la funcionaria, subrayando que cada individuo reintroducido representa una oportunidad para recuperar la estabilidad ecológica en los cuerpos de agua de la región.
Esta nueva fase de reintroducción técnica no solo busca evitar la extinción de la especie, sino también consolidar estrategias de conservación que permitan a las comunidades locales convivir con su biodiversidad. Los ejemplares liberados continuarán bajo monitoreo indirecto como parte del seguimiento científico que asegura su adaptación exitosa al medio silvestre.

