El féretro del senador Miguel Uribe Turbay fue sepultado este miércoles 13 de agosto en el Cementerio Central de Bogotá, en medio de una ceremonia solemne y con estrictas medidas de seguridad. La guardia presidencial escoltó el cortejo fúnebre desde la Catedral Primada hasta el camposanto, donde el cuerpo fue llevado a su lugar de descanso final.
A las 2:35 de la tarde, los integrantes de la guardia presidencial trasladaron el ataúd hacia la tumba que reposará entre las de Juan Pablo Llinás, exalcalde de Bogotá entre 1958 y 1961, y Gilberto Alzate Avendaño. También estará cerca de la de Laureano Gómez, presidente de Colombia entre 1950 y 1953.
La ceremonia de sepultura tuvo una duración aproximada de 20 minutos. A las 3:05 de la tarde, familiares y amigos arrojaron flores y pañuelos blancos sobre la tumba en señal de despedida. El sacerdote de la Iglesia maronita de Bogotá, encargado de oficiar el rito, expresó: “Querido Miguel, muchas gracias por estar en esta vida, por darnos lo que nos has dado, por dar a tu familia y a Colombia lo que les has dado. Dios te acompañe en la eternidad”.
Entre los presentes se encontraba su hijo Alejandro, de cuatro años, junto a María Claudia Tarazona, quienes protagonizaron el último adiós al senador. Previamente, el ministro del Interior, Armando Benedetti, informó que, por solicitud de la familia, ni el presidente Gustavo Petro ni representantes del Gobierno Nacional participarían en las exequias del dirigente del Centro Democrático.
Desde Chocó, el presidente Petro volvió a pronunciarse sobre el magnicidio, subrayando la necesidad de frenar los ciclos de violencia y evitar llamados a la polarización.
