En época de política, son muchas las personas que aspiran a ocupar algún cargo público de elección popular y se encuentran desde ya, tratando de convencer a sus potenciales electores para que les apoyen, no solo con el voto, sino convenciendo a más personas de votar por ellos. Sin embargo, las comunidades llaneras están utilizando una serie de términos con los cuales podemos establecer al menos cuatro perfiles con los que usted podrá determinar los políticos de Casanare, cómo son.
Aunque pareciera un chiste, lo cierto es que con el tiempo las comunidades han encontrado que hay alguna similitud entre ciertos políticos con algunos animales representativos de la fauna llanera por sus características así:
Guabinosos: Personaje liso y de aguaje simple que no es perceptible fácilmente, por lo que está permanentemente deslizándose y evadiendo responsabilidades inherentes a su función a medios de comunicación informativos y comunidad en general.
Caimanescos: Todo aquel que no asume una posición, sino que en la penumbra espera paciente y silente con sus fauces abiertas a la espera de la mejor oportunidad para atacar y quedarse con el mejor bocado o bajo el árbol de mejor sombra.
Camaleónicos: aquel político que puede cambiar fácilmente de color de acuerdo con la situación y sus conveniencias, le es muy fácil cambiar de color o de rumbo y de pensamiento con tal de mantenerse activo sin importar defraudar la confianza de sus electores o potenciales electores.

Murrucosos: (De Murruco, Buho). Son aquellos que con sabiduría analizan, revisan el rastro y observan desde todos los puntos de vista antes de tomar una decisión.
Basándonos en lo anterior, ya los ciudadanos no deben sentir temor de exigirle a su político que se encamine al perfil murrucoso para que le castiguen en las urnas lo guabinoso, caimanesco o camaleónico. Cierto es que algunas de esas palabras no están en el diccionario, pues las hemos tomado de la tradición popular para darle sentido al perfil.
