Hoy que celebramos el día del planeta, más que salir a sembrar árboles o realizar actividades como de costumbre en cualquier otro año, el llamado es a la reflexión. El planeta está pasando por uno de sus mejores momentos y es que con lo sucedido en el mundo por cuenta del COVID-19, el planeta ha ganado importantes espacios de recuperación: ciudades más limpias, animales tranquilos, bajos índices de contaminación, rescate de hábitats por sus verdaderos dueños, aire más limpio, ciudades más verdes, mares más limpios y una larga lista de cosas buenas que le han pasado al planeta solo con la disminución de la población humana y su confinamiento por poco menos de dos meses.
Este confinamiento, este dolor de estar lejos de los seres queridos, ante la ausencia de un abrazo, un beso, una caricia o cualquier manifestación de cariño con nuestros seres queridos, nos lleva a reflexionar sobre cómo estamos llevando nuestras vidas, cómo estamos actuando frente a las necesidades del planeta, qué le vamos a dar cuando volvamos a salir, cuál va a ser esa conciencia ecológica que debemos adoptar tras la crisis por Conoravirus y cómo enseñarle a las nuevas generaciones que somos uno con el planeta y que nos devuelve de lo que le damos.
Fridays for Future, junto con las organizaciones que forman parte de Alianza por el Clima y 2020 Rebelión por el Clima, entre ellas Ecologistas en Acción, realizarán durante este día y el 24 de abril, varias movilizaciones virtuales con el objetivo de trasladar la necesidad de que esta crisis no suponga un intento de prolongar un modelo de producción y consumo que genera la degradación social y ambiental actual, así como alertar de que cualquier salida viable tiene que pasar por la transformación completa del sistema bajo criterios de justicia climática.
Esta salida debe basarse en las personas, en sus posibilidades y en sus necesidades, así como en la protección de los recursos naturales. Una idea resumida en una frase: «Salgamos del parón y transformemos la actividad de un modo climática y socialmente justo».
Apenas queda tiempo para actuar. En palabras del propio Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente: «Retrasar la acción solo retrasa lo inevitable. Postergar las medidas necesarias aumentará el costo de construir defensas costeras, proteger la seguridad alimentaria y adaptar la infraestructura».
El programa añade que «los gobiernos no pueden darse el lujo de esperar. Las personas y las familias no pueden darse el lujo de esperar. Las economías deben tomar el camino de la descarbonización ahora».
Para Leonela Cubides, ambientalista y líder de la Fundación Manos Verdes, también esta representa una oportunidad para reconocer al planeta como la madre tierra y devolver algo de lo que nos ha heredado. En Casanare, es común que las personas se hayan aislado en las fincas: desde allí se pueden realizar pequeñas actividades en pro de la recuperación del planeta, actividades como sembrar un árbol, reciclar, ahorrar agua y cuidar de la naturaleza. Pequeñas acciones como alimentar a un animal de la calle o ayudar a protegerlos en sus entornos de vida.
Este día del planeta, el llamado es a amarla, cuidarla, protegerla y reflexionar sobre nuestra actitud, finalmente la tierra, nuestra madre tierra es eso, una madre y como tal merece nuestros cuidados, amor, ternura y comprensión.
Leonela Cubides, ambientalista y líder de la Fundación Manos Verdes
