Los empleados de la sede regional del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) en Casanare, afiliados al sindicato SintraBienestar, iniciaron un cese de actividades y jornadas de movilización. La protesta, que se extenderá por 48 horas, se realiza en el marco de una convocatoria nacional para reclamar incrementos presupuestales y mayor vinculación de personal de planta.
Luis Eduardo Valderrama, vocero sindical en el departamento, explicó que la principal inconformidad radica en la reducción de los recursos asignados al instituto para el año 2026. Según el líder gremial, el ICBF requería cerca de 17 billones de pesos para garantizar el funcionamiento global de sus programas, pero el presupuesto final aprobado fue inferior al del año 2025, lo que compromete la operación de servicios para la infancia y la adolescencia.
Déficit de personal y limitaciones de espacio
Además de las razones económicas, los manifestantes señalaron que la regional Casanare padece fallas estructurales y de talento humano que afectan el servicio:
Falta de funcionarios de planta: Los equipos interdisciplinarios de las defensorías de familia no están completos y la atención depende en gran medida de personal contratado por prestación de servicios, lo que según el sindicato limita la cobertura y la disponibilidad para atender casos críticos.
Infraestructura insuficiente: Aunque se reconocen mejoras físicas en la sede principal, las áreas actuales resultan estrechas para recibir de forma óptima a los usuarios y no garantizan la privacidad que requieren los procesos de protección de menores.
Los organizadores de la jornada aclararon que el cese de actividades es parcial y que no se suspenderá la atención de emergencias ni de situaciones urgentes que involucren el restablecimiento de derechos de niños, niñas y adolescentes. Las peticiones locales serán recopiladas para ser discutidas en las mesas de diálogo que el sindicato adelanta con la dirección nacional de la entidad.
