La representante a la Cámara Carol Borda, del partido Salvación Nacional, radicó una proposición formal ante el Congreso de la República para permitir que el presidente electo, Abelardo de la Espriella, tome posesión de su cargo el próximo 7 de agosto en una guarnición militar fuera de Bogotá. La solicitud se ampara en el artículo 33 de la Ley 5.ª de 1992, el cual faculta al Legislativo a sesionar de manera excepcional en una sede militar. Según declaraciones de De la Espriella, la iniciativa busca rendir homenaje a la Fuerza Pública, en línea con sus recientes nombramientos del sector defensa, como la designación del general (r) Jorge Eduardo Mora en el Ministerio de Defensa.
La propuesta generó un rechazo inmediato en la bancada del Pacto Histórico, que presentó una contraproposición para obligar a que el acto constitucional se realice en el Capitolio Nacional. El representante Gabriel Becerra sostuvo que mantener el acto en la sede del Congreso es indispensable para preservar el poder civil sobre la democracia. Ante la controversia, tanto el presidente saliente, Gustavo Petro, como el senador Iván Cepeda anunciaron de manera anticipada que no asistirán a la ceremonia si esta se lleva a cabo en una unidad militar.
Luego de que la Jefatura de Despacho de la Presidencia de la República denegara la solicitud directa de cambio de sede realizada por el equipo de transición, la decisión final quedó bajo la jurisdicción del Congreso. Los secretarios generales del Senado explicaron que la Constitución Política de Colombia exige que el juramento se preste ante el Congreso sin imponer un espacio geográfico exclusivo, por lo que bastará con que la Cámara y el Senado aprueben por separado la proposición mediante mayoría simple. La viabilidad jurídica de este traslado contó además con el aval del procurador general, Gregorio Eljach, quien ratificó que ambas corporaciones tienen la facultad legal de autorizar la ceremonia fuera de la capital si se alcanzan las mayorías requeridas.
