El ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, Fernando Aramayo, declaró persona no grata a la embajadora de Colombia en ese país, Elizabeth García Carrillo. La determinación del gobierno boliviano, liderado por el presidente Rodrigo Paz, ordena la salida inmediata del territorio de la diplomática colombiana tras considerar como un acto de injerencia las recurrentes declaraciones del presidente Gustavo Petro sobre la situación interna del país andino. El canciller Aramayo señaló ante los medios locales que las afirmaciones del mandatario colombiano respaldan de forma directa a los movimientos políticos que buscan desestabilizar la institucionalidad democrática en medio de la ola de protestas que completa tres semanas en territorio boliviano.
En respuesta a la medida de expulsión, el presidente Gustavo Petro calificó la decisión de extremista durante una entrevista radial y reiteró su llamado a entablar un diálogo nacional para evitar escenarios de violencia generalizada. Las manifestaciones en Bolivia, coordinadas por la Central Obrera y organizaciones campesinas afines al expresidente Evo Morales, exigen la renuncia del presidente Paz debido a inconformidades con las políticas económicas adoptadas durante sus primeros seis meses de mandato. La tensión interna aumentó luego de que un tribunal declarara en rebeldía a Morales tras su inasistencia a un proceso judicial en su contra por presunta trata agravada de personas, situación que Petro catalogó previamente como un caso de persecución política dentro de una insurrección popular.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia evalúa el impacto de la medida administrativa sobre los canales bilaterales, en un episodio que se suma a anteriores fricciones diplomáticas registradas por la administración central con otros gobiernos de la región, como los de Perú, El Salvador, Argentina y Ecuador.
