El presidente encargado de Ecopetrol, Juan Carlos Hurtado, anunció el inicio de un plan estratégico para adquirir al menos el 51% de las acciones de la compañía Brava Energía en Brasil, mediante el mecanismo de Oferta Pública de Adquisición (OPA). El directivo de la estatal petrolera colombiana confirmó un acuerdo inicial para la compra del 26% de la firma, con la proyección de lanzar la oferta pública formal durante los próximos días. La operación financiera, que se estima cerrar durante el tercer trimestre de este año, involucra un beneficio bruto antes de impuestos (Ebitda) cercano a los 800 millones de dólares y busca asegurar una participación mayoritaria en el mercado de hidrocarburos de ese país.
De concretarse el negocio, Ecopetrol proyecta incorporar cerca de 400 millones de barriles a sus reservas globales de hidrocarburos, así como una producción adicional estimada en 81 mil barriles de crudo por día. Este movimiento corporativo en el exterior ocurre en un contexto de debate interno sobre la política energética en Colombia, donde las directrices del Gobierno Nacional han limitado la firma de nuevos contratos de exploración local desde 2023, orientando la diversificación de la compañía hacia centros de datos, proyectos de energías renovables y la posible adquisición de la empresa Monómeros en Venezuela. Asimismo, la administración de la estatal afronta complejidades institucionales ante la imputación de cargos de la Fiscalía contra su presidente en propiedad, Ricardo Roa, por presuntas irregularidades en la financiación de la campaña presidencial de 2022.
La empresa objetivo del negocio, Brava Energía, cuenta con derechos de explotación en zonas marítimas e industriales cercanas a la desembocadura del río Amazonas, un sector que ha concentrado la atención de los comités ambientales internacionales debido al debate sobre los potenciales efectos sobre el ecosistema selvático. La viabilidad del proyecto dependerá del cumplimiento de las regulaciones ambientales exigidas por las agencias brasileñas, mientras que para Colombia representa una alternativa de sostenibilidad fiscal a mediano plazo frente a la reducción del portafolio exploratorio convencional en territorio nacional.
