La Defensoría del Pueblo emitió una alerta ante los riesgos que los paros armados y las restricciones de movilidad imponen sobre la organización de la primera vuelta presidencial en los departamentos de Putumayo y Caquetá. De acuerdo con el organismo, la circulación de amenazas en las cuencas de los ríos Caquetá y Caguán compromete la instalación de mesas de votación y el traslado de material electoral de cara a los comicios del próximo 31 de mayo. La entidad calificó el escenario como una prolongación de la crisis humanitaria que padecen estas regiones desde diciembre de 2025, caracterizada por el confinamiento de comunidades rurales y la parálisis del transporte fluvial.
La inestabilidad en la zona responde a los combates sostenidos entre las disidencias de las FARC lideradas por alias “Iván Mordisco” y el autodenominado Estado Mayor de Bloques y Frentes, bajo el mando de alias “Calarcá”.La Defensoría instó a las autoridades civiles y militares a implementar planes de contingencia urgentes que aseguren el derecho al voto libre de los habitantes en estas áreas de influencia del arco amazónico.
El panorama se ve complejizado por el fortalecimiento de ambos actores criminales en los últimos años. Mientras el Gobierno Nacional sostiene desde 2023 un proceso de diálogo formal con la estructura de alias “Calarcá”, el ala disidente de «Iván Mordisco» ha consolidado su capacidad militar y económica de manera independiente a pesar de la ofensiva de la Fuerza Pública. Con los corredores fluviales bloqueados por la disputa territorial de ambos frentes, la Registraduría y las fuerzas de seguridad enfrentan el desafío de ingresar los kits de votación a los corregimientos más apartados para evitar la exclusión del censo electoral rural.
