La Secretaría de Salud de Casanare presentó el balance consolidado del Índice de Riesgo de la Calidad del Agua (IRCA) para las áreas urbanas del departamento, correspondiente al periodo de monitoreo de abril de 2026. El informe, estructurado en concordancia con los parámetros técnicos de la Resolución 2115 de 2007, evalúa las condiciones físicas, químicas y microbiológicas del recurso hídrico suministrado a la población con el fin de estimar las probabilidades de afectación a la salud pública. En esta oportunidad, las evaluaciones del Laboratorio de Salud Pública arrojaron que ningún municipio se encuentra en las categorías de riesgo alto o inviable sanitariamente.
De acuerdo con la clasificación oficial de la autoridad sanitaria, la mayoría de las localidades del departamento lograron ubicarse en el rango denominado «Sin Riesgo». En este grupo se encuentran las cabeceras urbanas de Aguazul, Hato Corozal, Maní, Monterrey, Nunchía, Paz de Ariporo, Sácama, Tauramena, Trinidad, Villanueva y la capital, Yopal. Por su parte, los municipios de Chámeza y San Luis de Palenque fueron ubicados en la categoría de «Riesgo Bajo», reflejando variaciones mínimas en componentes específicos.
No obstante, el reporte encendió alertas moderadas al ubicar a seis poblaciones en la franja de «Riesgo Medio»: La Salina, Orocué, Pore, Recetor, Sabanalarga y Támara. El análisis de laboratorio determinó que la pérdida de calidad del agua en estos sectores obedece a variables específicas no aceptables. En el caso de La Salina se detectó la presencia de coliformes totales, mientras que en Sabanalarga y Pore se hallaron deficiencias en el cloro residual libre, sumado a alteraciones de pH en esta última localidad. Por otro lado, en Orocué, Recetor, Támara y Chámeza los factores comunes de incumplimiento se relacionaron con el color aparente, niveles de hierro y turbiedad.
Frente a estos resultados, el área de Salud Pública del departamento notificó los índices de riesgo a las respectivas empresas prestadoras de servicios públicos esenciales. El objetivo de esta medida es que las entidades operadoras adopten de forma inmediata los planes de contingencia y ajustes técnicos necesarios en los sistemas de tratamiento y distribución. Asimismo, la Secretaría de Salud instó a los usuarios de las zonas con alteraciones a implementar pautas preventivas en el hogar, tales como hervir el agua destinada al consumo humano por un lapso superior a los cinco minutos y realizar limpiezas periódicas en las estructuras de almacenamiento doméstico.
