El reporte técnico de este miércoles 6 de mayo muestra una tendencia a la baja en los niveles de amenaza por inestabilidad de terrenos en la jurisdicción de Corporinoquia. Sin embargo, las autoridades ambientales y meteorológicas mantienen el monitoreo preventivo debido a que las alertas hidrológicas en varios ríos de la región continúan en niveles críticos.
Monitoreo de remoción en masa
La cifra de municipios en alerta roja por deslizamientos descendió al 13% del territorio. Esta condición de riesgo alto se concentra actualmente en Yopal, Monterrey y Nunchía (Casanare); Saravena y Fortul (Arauca); Paya y Cubará (Boyacá); y Guayabetal (Cundinamarca).
Por otro lado, un 18% de la jurisdicción permanece en alerta naranja, especialmente en la provincia de Oriente y en municipios casanareños como Villanueva y Sabanalarga. Un 27% adicional se encuentra en alerta amarilla, lo que indica una estabilización paulatina de los suelos en localidades como Aguazul, Támara y Hato Corozal tras la disminución de las lluvias intensas.
Comportamiento de los niveles hídricos
Pese a la mejora en la estabilidad de los suelos, el 9% de la jurisdicción se mantiene en alerta roja por posibles crecientes súbitas. Los puntos de mayor vigilancia se sitúan en las cuencas que atraviesan los municipios de:
- Casanare: Villanueva, Tauramena, Monterrey, Sabanalarga, Nunchía y Yopal.
- Boyacá: Pisba y Paya.
- Cundinamarca: Paratebueno.
En el nivel de alerta naranja (9%), se encuentran ríos en Maní, Orocué y San Luis de Palenque, mientras que el 16% del territorio está en alerta amarilla, incluyendo áreas de Arauca y la zona norte de Casanare.
Alertas por incendios de cobertura vegetal
El informe también reveló la aparición de focos de riesgo por incendios, asociados a la variabilidad climática. Se registra alerta naranja en Labranzagrande y Paya (Boyacá), y alerta amarilla en el municipio de Trinidad (Casanare).
Las autoridades locales y sectores productivos han sido instados a no bajar la guardia, manteniendo activos los canales de reporte ante cualquier anomalía en los cauces o desprendimientos en zonas de ladera que puedan comprometer la seguridad de los habitantes.
