Una profunda incertidumbre rodea el estado de salud y el paradero del nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenéi, tras la publicación de versiones encontradas entre la inteligencia de los Estados Unidos y el régimen de Teherán. El gobierno estadounidense afirmó este domingo que posee indicios de que el hijo del fallecido líder Alí Jamenéi podría haber resultado herido, o incluso fallecido, durante las recientes oleadas de ataques aéreos que han impactado puntos estratégicos de la capital iraní. Washington sostiene que la ausencia de apariciones públicas del clérigo refuerza la hipótesis de una afectación directa en su capacidad de mando.
Por su parte, las autoridades de la República Islámica y las fuerzas de la Guardia Revolucionaria han desmentido categóricamente estas afirmaciones. A través de canales oficiales, Teherán aseguró que Mojtaba Jamenéi se encuentra en perfecto estado de salud y ejerciendo sus funciones de gobierno con total normalidad tras el periodo de transición por la muerte de su padre. El gobierno iraní calificó las versiones de la Casa Blanca como una «campaña de desinformación» diseñada para generar inestabilidad interna en un momento de alta tensión militar en la región.
