El ministro de Seguridad Nacional de Israel, el ultraderechista y exconvicto Itamar Ben Gvir, provocó una fuerte ola de rechazo internacional tras pedir públicamente el asesinato de entre 30 y 40 personas cada noche en la Franja de Gaza. Durante su participación en el podcast titulado «8 de octubre», conducido por Rom Braslavski —quien permaneció en su momento como rehén del grupo Hamás en el enclave palestino—, el funcionario afirmó textualmente que se deben llevar a cabo ejecuciones selectivas nocturnas, argumentando que la medida no debe aplicarse solo a quienes representen una amenaza inmediata, sino a personas que, en sus palabras, «no merecen vivir, no deberían vivir y ni siquiera son personas».
En el transcurso de la entrevista, Ben Gvir, quien no posee potestad legal sobre el Ejército israelí para ordenar ofensivas militares, confirmó su rechazo a la decisión del primer ministro Benjamín Netanyahu de aminorar las operaciones en Gaza para avanzar en el plan de paz impulsado por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Asimismo, el ministro —quien no prestó el servicio militar debido a su vinculación histórica con el movimiento extremista Kach, calificado como organización terrorista en Israel— defendió la colonización de la Franja mediante el reasentamiento judío y la migración masiva de la población palestina hacia sus países de origen, reservando únicamente la muerte para quienes califica de terroristas, postura descrita por organismos internacionales como un intento de limpieza étnica al pretender recuperar no solo el antiguo bloque de Gush Katif, desmantelado en 2005, sino la totalidad del territorio.
Estas afirmaciones se suman a pasadas declaraciones de altos mandos israelíes que han sido remitidas a la Corte Internacional de Justicia de las Naciones Unidas como pruebas de una presunta intención genocida, acusación que el Gobierno de Israel rechaza. Ben Gvir, quien además es colono en la Cisjordania ocupada, ha consolidado su trayectoria política desde posiciones ultranationalistas y antiárabes; al frente del Ministerio de Seguridad Nacional mantiene bajo su mando a la Policía israelí y la custodia de las cárceles con detenidos palestinos que denuncian torturas, habiendo gestionado además un incremento del 126 % en la expedición de licencias de armas para ciudadanos israelíes desde que asumió el cargo en el año 2022.
