Las persistentes lluvias tienen en alerta a la Orinoquia y zonas vecinas. De acuerdo con el último reporte técnico emitido por el Ideam y Corporinoquia, un tercio de las poblaciones que integran la jurisdicción ambiental ya se encuentra en alerta roja debido a la alta saturación de los suelos y la probabilidad de movimientos en masa.
Las emergencias por desprendimiento de tierra amenazan principalmente a las zonas de montaña y piedemonte en Casanare y Arauca, además del oriente de Cundinamarca. El balance general de vulnerabilidad en el terreno se distribuye de la siguiente manera:
- Alerta Roja (Riesgo alto): 33% de los municipios analizados.
- Alerta Naranja (Riesgo moderado): 22% de las localidades.
- Alerta Amarilla (Riesgo bajo): 7% de las poblaciones.
- Condiciones normales: El 38% restante no registra novedades.
Ríos y cuencas bajo vigilancia masiva
El panorama hidrológico también muestra variaciones complejas por el aumento de los caudales. Actualmente, el 20% de los afluentes de la región está en alerta roja por peligro de inundaciones o desbordamientos súbitos, mientras que un 23% permanece en alerta naranja y un 13% en amarilla.
Las autoridades mantienen un monitoreo especial sobre las cuencas de los ríos Meta, Casanare, Cravo Sur, Ariporo, Tame, Guachiría y Upía, los cuales han registrado incrementos progresivos en sus niveles durante los últimos días.
Ante este escenario, los organismos técnicos pidieron a los comités locales de gestión del riesgo y a las comunidades rurales vigilar de cerca taludes, vías e infraestructuras propensas a agrietamientos para reaccionar de forma oportuna ante cualquier emergencia.

