Tras la declaración de calamidad pública decretada el pasado 10 de julio por la temporada de lluvias, los operativos de atención humanitaria en Casanare han extendido entregas de insumos básicos en múltiples municipios del departamento afectados por crecientes súbitas, inundaciones, desprendimientos de tierra y fuertes vientos.
Las entregas —que comprenden kits de alimentos y aseo, colchonetas, cobijas, sábanas, toldillos y láminas de zinc— han cubierto localidades como La Salina, Sácama, Hato Corozal, Paz de Ariporo, Pore, Trinidad, San Luis de Palenque, Orocué, Yopal, Recetor, Nunchía, Maní y Támara, mediante la labor conjunta de la Dirección Departamental de Gestión del Riesgo, alcaldías locales, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), organismos de socorro y la Gestora Social Diana Soler.
En los reportes más recientes correspondientes al fin de semana, en San Luis de Palenque se brindó asistencia a más de 100 familias de las veredas El Garrancho, Gaviotas, Las Calles y El Romero por desbordamientos del río Pauto y el caño Guanapalo. Asimismo, en Chámeza se atendió al total del censo de afectados, correspondiente a 224 familias repartidas en 16 veredas golpeadas por vendavales y deslizamientos.
Con estas coberturas, la Gobernación de Casanare registra más de 6.000 hogares asistidos de un consolidado de 10.200 familias censadas como damnificadas durante la actual coyuntura invernal. Según confirmó el director de Gestión del Riesgo departamental, Wilson Porras, las jornadas operativas se mantendrán hasta completar el 100 % de los predios censados.
