La Gobernación de Casanare desplegará maquinaria pesada para mitigar la socavación que amenaza la estabilidad del puente La Curuché y la conectividad vial de más de 700 familias campesinas e indígenas en el norte del departamento. La atención fue coordinada por el director de Gestión del Riesgo, Wilson Porras, y el director de Vías departamental, Jairo González, tras verificar la afectación denunciada por los habitantes de las veredas La Aguada (Paz de Ariporo), Llano de Pérez, La Curuché, Teslandia y Campo Hermoso (Támara), así como del resguardo indígena Barro Negro (Sácama).
Las obras programadas por la administración del gobernador César Ortiz Zorro incluyen la canalización de la quebrada adyacente y la edificación de un enrocado de contención para blindar la infraestructura del puente y reconstruir la bancada vial sobre este corredor secundario que articula a los tres municipios. Asimismo, la intervención abarca otros tres sectores vulnerables de la carretera, destacando los pasos críticos alterados por la quebrada La Lejía y el punto Guaraque, afectado por un desprendimiento de tierra que mantiene el paso restringido. La iniciativa fue respaldada por el gobernador del resguardo indígena Chaparral Barro Negro, Yubigildo Camargo, quien valoró la atención integral a los cuatro frentes de falla para estabilizar la movilidad de la zona.
