Una nueva alerta fue emitida en Labranzagrande, Boyacá, por el avance de la socavación que viene generando el río Cravo Sur en inmediaciones del casco urbano, afectando terrenos e infraestructura y aumentando el riesgo para la comunidad.
El alcalde del municipio, Jorge Vanegas, hizo un llamado a las autoridades departamentales y nacionales para que se adopten medidas de manera urgente. La advertencia fue realizada desde el sector de La Granja, uno de los puntos donde la erosión del terreno genera mayor preocupación.
Entre los sitios en riesgo se encuentra la granja del colegio Valentín García, utilizada por los estudiantes para desarrollar actividades prácticas y de campo. Ante las condiciones actuales, el mandatario solicitó apoyo de las entidades de gestión del riesgo para evaluar una posible reubicación de estas instalaciones.
Vanegas indicó que la administración municipal está adelantando gestiones para conseguir un nuevo terreno que permita trasladar la granja a un lugar seguro, aunque reconoció las dificultades presupuestales que enfrenta el municipio.
También solicitó al rector del colegio considerar temporalmente otras actividades para los estudiantes mientras se evalúa el nivel de riesgo. De igual manera, pidió a la Gobernación de Boyacá y a la Secretaría de Educación realizar una inspección de las instalaciones, luego de advertir que una de las aulas ya presenta afectaciones relacionadas con el avance de la socavación.
El alcalde pidió además la participación de los padres de familia y de la comunidad educativa en las acciones preventivas, con el propósito de evitar que los estudiantes queden expuestos ante una eventual emergencia.
Según el mandatario, Labranzagrande atraviesa una situación de calamidad pública y el problema se ha venido agravando con el paso de los años, debido a que el río continúa erosionando y ocupando parte de los terrenos del área urbana.
La administración municipal insiste en la necesidad de una intervención articulada entre los gobiernos municipal, departamental y nacional para contener el avance del río y reducir el riesgo sobre la población y la infraestructura.
