El diferendo limítrofe entre Casanare y Boyacá tendrá una nueva etapa durante septiembre de 2026, cuando el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) se desplace hasta la zona en discusión para verificar directamente en territorio las propuestas de delimitación planteadas por las partes.
La disputa involucra cerca de 33 kilómetros de línea limítrofe en el sector de Nunchía, donde Casanare mantiene su posición frente al departamento de Boyacá y el municipio de Paya.
El Gobierno de Casanare, bajo la administración del gobernador César Ortiz Zorro, adelanta este proceso junto con la Alcaldía de Nunchía. La coordinación técnica está a cargo del Departamento Administrativo de Planeación, dirigido por Alfonso Cárdenas.
Durante las mesas de trabajo se han recopilado y revisado documentos históricos, elementos cartográficos, argumentos jurídicos, información administrativa y testimonios relacionados con las comunidades asentadas en la zona, con el propósito de sustentar la propuesta de delimitación defendida por Casanare y Nunchía.
Hasta el momento se han realizado tres jornadas de trabajo con participación del IGAC y de las entidades territoriales involucradas, en las que se han evaluado las diferentes propuestas sobre la línea limítrofe.
La visita programada para septiembre permitirá contrastar en campo la información presentada y avanzar en la definición técnica del territorio objeto de controversia.
Desde la Gobernación de Casanare se ha reiterado que la defensa del límite se fundamenta en antecedentes históricos, presencia institucional y los vínculos que las comunidades de la zona han mantenido con Nunchía.
Alfonso Cárdenas señaló que el departamento continuará aportando argumentos y documentación para respaldar la posición de Casanare durante el proceso de delimitación que adelanta el IGAC.
