Diciembre marca la transición entre la segunda temporada de lluvias y la primera temporada seca del año en Casanare. Ante este cambio, la Dirección de Gestión del Riesgo departamental ha presentado el balance final de las emergencias invernales mientras advierte sobre un inminente aumento en los incendios de cobertura vegetal y el riesgo de desabastecimiento de agua.
Según el registro oficial entregado por Guillermo Velandia, jefe de Gestión del Riesgo en Casanare, el periodo invernal reportó un total de 315 eventos naturales. La temporada dejó una cifra trágica de siete personas fallecidas y 4.876 hogares damnificados a causa de deslizamientos, inundaciones, vendavales y tormentas eléctricas. El funcionario destacó la coordinación con organismos de socorro, alcaldías y empresas privadas para ejecutar labores de rescate, remoción de escombros y atención a las familias afectadas.
Alerta Roja por Incendios Forestales
Con el ingreso a la temporada de sequía, que en la Orinoquia se extiende tradicionalmente entre diciembre y abril, ya se han documentado los primeros focos de incendio. Cuerpos de Bomberos han atendido quemas menores en Paz de Ariporo, Aguazul, San Luis de Palenque, Yopal y Pore.
La amenaza ha sido ratificada por el IDEAM, que mantiene la emisión de alertas por riesgo de incendio de la cobertura vegetal. En su boletín más reciente, la entidad ha establecido la Alerta Roja para los municipios de Maní, Nunchía, Paz de Ariporo, y San Luis de Palenque, zonas que enfrentan el mayor peligro de conflagraciones.
Llamado a la Prevención
Desde la Dirección de Gestión del Riesgo se hizo un llamado directo a la comunidad para reforzar las medidas de prevención y evitar quemas descontroladas que pongan en peligro la fauna y flora del piedemonte y la cordillera.
Adicionalmente, se instó a los productores y ganaderos a activar planes de contingencia urgentes, enfocados en el almacenamiento de agua y la provisión de alimento para sus animales.
