La Vuelta a España 2026 se traslada a territorio andorrano para disputar este martes 25 de agosto su cuarta etapa, una jornada corta de 104,8 kilómetros pero de alta exigencia que promete sacudir la clasificación general. La carrera retoma las emociones luego de que la tercera fracción tuviera que ser suspendida a 15 kilómetros de la meta debido a una fuerte granizada entre Gruissan Aude y Font-Romeu, lo que mantuvo intactas las diferencias en la tabla.
El esloveno Tadej Pogacar defenderá la camiseta roja de líder en un trazado alpino que acumula más de 3.000 metros de desnivel positivo y cuatro ascensos exigentes, destacando tres puertos de primera categoría: el Port d’Envalira de 23,2 kilómetros de subida, la Collada de Beixalís con rampas del 8,5 % y el Coll d’Ordino de 9,9 kilómetros.
Pogacar parte como el principal favorito para mantener el liderato en los Pirineos, administrando una ventaja de nueve segundos sobre el belga Wout van Aert. La jornada se perfila como la primera gran prueba de selección directa para los aspirantes al podio final de la ronda ibérica.
