El Manchester City enfrenta la crisis institucional y deportiva más grave de su historia reciente luego de que una comisión independiente lo declarara culpable de múltiples infracciones a las normas financieras de la Premier League. Tras un extenso proceso disciplinario, el tribunal concluyó que el conjunto británico incurrió en maniobras irregulares durante nueve temporadas consecutivas —entre los cursos 2009/10 y 2017/18—, utilizando contratos comerciales inflados y acuerdos simulados para disfrazar costos, aumentar ingresos de forma artificial y burlar las exigencias del juego limpio financiero.
El fallo de más de 300 páginas también ratificó que la dirigencia de los ‘Citizens’ obstruyó deliberadamente las investigaciones de la liga al negarse a entregar documentación contable precisa durante años. Aunque la culpabilidad quedó plenamente demostrada en el expediente, la sanción definitiva —que podría ir desde una multa millonaria histórica y la quita de puntos, hasta la pérdida de títulos o el descenso directo de categoría— se determinará en una audiencia separada que la Premier League busca tramitar de manera prioritaria.
El club del Sheikh Mansour tiene plazo hasta este viernes 2 de octubre para interponer un recurso de apelación ante una instancia superior. Mientras la apelación se resuelve en los estrados británicos, el mundo del fútbol aguarda la decisión final de la liga, la cual sentará un precedente sin precedentes para el control económico de los clubes en Europa.
