El Mundial de las sorpresas sumó un nuevo capítulo en el arranque del Grupo K, el mismo de la Selección Colombia. Portugal, uno de los favoritos al título, no pudo pasar del empate 1-1 ante la República Democrática del Congo, dejando una imagen con más dudas que certezas en el debut de Cristiano Ronaldo. A excepción de las goleadas de Alemania y Argentina, las potencias siguen sufriendo en esta Copa del Mundo 2026, tal como le ocurrió a España ante Cabo Verde y ahora a los lusos frente al ordenado bloque africano.
Ni el propio Cristiano Ronaldo, quien desperdició dos ocasiones claras de gol, logró salvar a una selección portuguesa que pecó de ineficacia extrema y terminó atrapada en el «síndrome del pase eterno». Aunque el equipo europeo registró la alarmante cifra de 200 pases a lo largo del compromiso, solo logró patear con dirección al arco en dos oportunidades en todo el partido: la jugada del gol y una opción aislada, un balance preocupante para un torneo tan corto donde el margen de error es mínimo.
La otra cara de la moneda fue la República Democrática del Congo, que dejó una notable impresión en su regreso a las citas mundialistas tras más de 50 años de ausencia. Los africanos ejecutaron un plan de juego claro, efectivo y sumamente físico que por poco les otorga la victoria histórica; sin embargo, su falta de puntería en el área rival les impidió llevarse los tres puntos. Con este empate, el grupo de Colombia se abre por completo, dejando una oportunidad de oro para el combinado que logre sacar ventaja en la jornada de cierre.
