El próximo 10 de febrero, representantes de varias organizaciones ambientales internacionales se darán cita para presenciar y presentar la primera cosecha de arroz amigable con las aves libre de agroquímicos en Casanare.
Representantes de Fundación Bobolink, Manomet, el Programa Internacional del Servicio Forestal de los Estados Unidos, BirdLife International y entidades nacionales como Fedearroz, Fundación Cunaguaro y Asociación Calidris, entre otros, se harán presentes en este evento.
El cultivo de arroz ocupa uno de los principales renglones en la economía colombiana. “Por varios años requerimos importar arroz de países vecinos dado que nuestros cultivos no satisfacían el consumo nacional. Esto impulsó a que en varios departamentos de Colombia se transformaran hábitats naturales para dar paso a este cereal”, indica Yanira Cifuentes-Sarmiento, bióloga de la Asociación Calidris y coordinadora de la iniciativa Las Alas del Arroz.
El departamento del Casanare no fue la excepción y en los últimos tres años pasó de tener 44.407 hectáreas sembradas a más de 161.000 hectáreas, de acuerdo con el DANE. Con este incremento de área sembrada varios de los hábitats naturales del departamento se trasformaron en el mejor de los casos o se perdieron. Hábitats tan vulnerables como las sabanas naturales, fueron remplazadas por amplias extensiones de arroz, afectando de manera severa y de poco a poco a palmas de moriche, árboles de yopo y saladillo, aves como gabanes, paujiles colicastaños y patos carreteros, así como mamíferos que incluyen el oso palmero y perros de monte, sin olvidar reptiles como cachirres y terecayas.
Así mismo, se debe mencionar que además de la transformación del paisaje, los cultivos de arroz pueden presentar otros impactos relacionados con el inadecuado uso de agrotóxicos para el control de plagas que contribuyen a la contaminación de suelos, aire, fuentes hídricas que en algunas ocasiones conllevan a enfermedades para los mismos agricultores, partiendo de lo observado en cultivos del Valle del Cauca.
Partiendo de estas amenazas a la biodiversidad, a los hábitat naturales y a la sostenibilidad de un cultivo cada vez mayor en nuestro territorio, la Asociación Calidris a través de la Iniciativa Alas del Arroz promueve e implementa buenas prácticas agrícolas que pueden hacer que los cultivos sean más amigables con la biodiversidad y en especial con las aves, como lo indica la bióloga Cifuentes-Sarmiento. Aruco (Anhima cornuta) presente en el cultivo de arroz.
Es así que desde 2014, la Iniciativa Alas del Arroz empezó a volar en tierras casanareñas iniciando en cultivos cercanos a Yopal y continuando con arrozales de Aguazul. Precisamente en este último municipio donde el crecimiento de la industria molinera de arroz se empezó a observar con más ímpetu en estos últimos años, encontramos a Jaime Mendoza y Nelly Roncancio quienes en su propiedad combinan el cultivo de arroz con prácticas amigables innovadores como lo es la rizipiscicultura (cría de peces y arroz).
Esta experiencia y el compromiso de los propietarios de la Finca El Gabán, sumado a un gran esfuerzo por cambiar los agroquímicos sintéticos por insumos orgánicos o de nula toxicidad hacen posible que por primera vez en Casanare se tenga un arroz “amigo de las aves”, experiencia que será presentada ante organizaciones nacionales e internacionales.
“El arroz cultivado con buenas prácticas agrícolas no solo favorece a los animales, a las aguas y al suelo; sino a nosotros mismos, al darnos un alimento sano y al evitar que nos contaminemos aplicando insumos fuertes y tóxicos” concluye Jaime Mendoza después de obtener esta primera cosecha.
Para mayor información sobre esta estrategia de conservación y el evento del día sábado 10 de febrero, comunicarse con la Fundación Cunaguaro al correo biodiversidad@cunaguaro.co, fundacioncunaguaro@gmail.com o al teléfono 3007625776.
