La Organización de las Naciones Unidas confirmó este martes que comenzó a reorientar recursos, movilizar suministros y enviar personal a las zonas occidentales del país afectadas por el terremoto de magnitud 7,4. El pronunciamiento del organismo internacional se dio luego de que el Gobierno colombiano realizara la solicitud formal para complementar las labores de atención nacional, disipando versiones previas sobre la ausencia de este requerimiento.
El secretario general de la ONU, António Guterres, transmitió su solidaridad con la población afectada tras el saldo preliminar que bordea las 200 personas fallecidas. A través de su portavoz, Farhan Haq, el organismo indicó que mantiene coordinación directa con las autoridades colombianas, priorizando acciones en materia de búsqueda y rescate, salud, alojamiento, seguridad alimentaria y entrega de kits de emergencia previamente almacenados en el país.
Por su parte, la coordinadora residente de la ONU en Colombia, María José Torres Macho, señaló que el mayor reto de la operación radica en evaluar los daños en zonas rurales y remotas, algunas de ellas con presencia del conflicto armado. Paralelamente, agencias especializadas como Unicef, ONU Mujeres y la Organización Mundial de la Salud coordinan la atención de poblaciones vulnerables, en un contexto marcado por los debates previos sobre la relación diplomática entre la nueva administración nacional y el sistema multilateral.
