Autoridades de Emiratos Árabes Unidos abrieron una investigación en coordinación con la Autoridad General de Aviación Civil para determinar si el ataque registrado a bordo de un vuelo de la aerolínea Flydubai hacia Tel Aviv estuvo vinculado a una tentativa terrorista. El hecho ocurrió cuando el copiloto, identificado como un ciudadano de Omán, apuñaló al comandante de la aeronave —de nacionalidad india—, provocando una pérdida súbita de altitud con 174 personas a bordo, entre ellas 166 pasajeros israelíes, antes de ser neutralizado dentro de la cabina.
Ante la emergencia, la aeronave realizó un aterrizaje no programado en Arabia Saudita, país que no mantiene relaciones diplomáticas con Israel. Posteriormente, el ministerio del Interior saudí confirmó la entrega y traslado del agresor hacia Emiratos Árabes Unidos bajo la custodia de un equipo de seguridad emiratí, mientras que la embajada india en ese territorio reportó que el piloto herido se encuentra en buen estado de salud y en proceso de recuperación tras recibir atención médica hospitalaria.
Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, calificó lo sucedido como un intento de ataque terrorista yihadista con intenciones suicidas, señalando que el copiloto había sido objeto de un adoctrinamiento radical y cuestionando los controles previos sobre tripulaciones de países sin lazos diplomáticos. En contraste, la aerolínea Flydubai pidió evitar especulaciones prematuras mientras avanzan las pesquisas, al tiempo que la presidencia israelí anunció la entrega del Premio Presidencial al heroísmo ciudadano para los pasajeros que intervinieron en la maniobra que estabilizó la nave.
