Los Guardianes de la Revolución de Irán confirmaron este domingo que mantendrán el bloqueo sobre el estrecho de Ormuz hasta que Estados Unidos acepte la totalidad de sus exigencias, las cuales incluyen el pago de indemnizaciones por los daños de la guerra iniciada el pasado 28 de febrero. La organización militar calificó la zona como un escenario de guerra activo, lo que mantiene suspendido el tránsito regular de buques y la navegación de hidrocarburos por este paso marítimo estratégico.
El pliego de condiciones, presentado el sábado por el jefe del Consejo de Seguridad de Irán, Mohamad Baqer Zolqadr, exige el cese de acciones militares contra el país y sus aliados en Líbano, Palestina, Yemen e Irak, el levantamiento de las sanciones económicas estadounidenses y la liberación de los activos financieros congelados en el exterior. Estos desencuentros en la vía marítima fueron uno de los factores que provocaron el quiebre de la tregua acordada en el mes de abril.
En el ámbito diplomático, el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, señaló que las conversaciones bilaterales con Omán sobre la gestión del estrecho se encuentran en su etapa final. No obstante, el canciller aclaró que un eventual acuerdo técnico con Mascate no significará la apertura inmediata del paso, al tiempo que negó la existencia de negociaciones directas con la administración estadounidense, limitándose al intercambio de mensajes a través de intermediarios.
