Se la investigación, a la hora de escoger nuestros gobernantes, la tendencia es elegir a los llamados funcionarios ‘in’, incapaces, insensato, ineficientes e inútiles.
El sicólogo organizacional Tomás Chamorro-Premuzic, profesor de la University College Londo, en una reciente publicación hecha por la BBC Mundo, aseguró que las sociedades son proclives a elegir como gobernantes a los líderes políticos más incompetentes.
Para Chamorro, quien trabaja en el área de perfiles de personalidad, todo se fundamente en la falta de interés que muestra la ciudadanía. «Cuando se trata de líderes, no nos importa la competencia tanto como debería, ni en política ni en los negocios», aseguró el investigador al medio británico.
El tema es tan serio que fue objeto de un trabajo investigativo, que plasmó en su libro «Why So Many Incompetent Men Become Leaders» (Por qué tantos hombres incompetentes se convierten en líderes).
Basado en los resultados que encontró, el consultor de empresas como JP Morgan y el Ejército británico, sostiene que esta situación juega en contra de la equidad de género, porque la predilección que hay por los líderes incompetentes, puede ser una de las rémoras que encuentran las mujeres, para llegar a posiciones de liderazgo.
“Como sociedad, nos encanta la incompetencia en los hombres hasta el punto de recompensarlos por ello”, se lee en el extenso artículo de la BBC. Agrega el texto que “seleccionamos a estas personas sin probar o verificar si nuestras elecciones son buenas para nosotros, para nuestra organización o incluso para el país al que los ponemos a cargo”.
Lo anterior se complementa, según Chamorro, por la poca información que se tiene sobre los gobernantes. «Nos faltan datos para realmente ver si esos líderes se están desempeñando bien o no. Como consecuencia, nos fijamos mucho más en su estilo y en lo que parece que pueden poner sobre la mesa, más que en su habilidad real para liderar».
Para el profesor universitario, quien también fue uno de los fundadores de Meta, una compañía especializada en crear herramientas, para que las empresas identifiquen empleados y líderes con talento empresarial, todo el problema radica en los parámetros con los que medidos a la clase gobernante.
«Nos centramos demasiado en la confianza y muy poco en la competencia», indicó a la BBC. Agregó que es frecuente que los electores, tomen decisiones basados en una interacción a corto plazo con los líderes políticos. Cita como ejemplo una entrevista de trabajo o un debate televisivo.
Como segundo ítem ubica el hecho que la ciudadanía se fija mucho en el carisma, más que en la humildad, del hoy candidato y mañana gobernante. En su teoría afirma que la humildad ocupa uno de los últimos puestos, en la tabla de prioridades colectivas de un grupo poblacional.
En ese orden de ideas, tienen mayor éxito aquellos personajes divertidos, encantadores y carismáticos. Pero lo más preocupante para el estudioso, es que “adoramos a los líderes con tendencias narcisistas”.
Mujeres
Chamorro-Premuzic dijo que basado en datos recopilados en diferentes estudios de personalidad hechos durante décadas alrededor del mundo, las descripciones antes mencionadas se presentan con mayor frecuencia en los hombres que en las mujeres, con lo que se explica la prevalencia de los malos líderes, especialmente de género masculino.
Pero de todas formas para el profesor universitario la solución no son las mujeres. La salida a tanta incompetencia no se circunscribe únicamente al tema de género, está relacionada con una evaluación seria del talento y potencial que se le debe hacer a cada líder.
Sin embargo, para el especialista «las mujeres superan ligeramente a los hombres en características como la humildad, la capacidad de motivar, la autoconciencia, el don de gentes y, sobre todo, la competencia. En la mayoría de los países desarrollados, las mujeres superan a los hombres en las universidades, incluso en los posgrados», tal y como quedó plasmado en el medio de comunicación londinense.
Finalmente hizo un listado de las cualidades que deben tener un buen líder y que la ciudadanía es necesario que analice, para evitar futuras equivocaciones a la hora de elegir sus gobernantes.
La primera es la competencia, es decir que tiene que se una persona altamente competitiva. Luego va del don de gentes, seguido de la humildad, conciencia de sí mismo, integridad, curiosidad y habilidades de aprendizaje. Esta última se traduce en que el líder no debe creer que se las sabe todas.
Consultados algunos especialistas en materia política local, difirieron del estudio. Argumentaron que dicha investigación es un referente para el Reino Unido, donde se adelantó el trabajo investigativo, pero no aplica nuestros país ni departamento, porque aquí tenemos unos parámetros de evaluación diferentes. Amanecerá y veremos.
