Hasta el próximo 31 de mayo de 2026, el departamento de Casanare se mantendrá bajo el régimen de veda pesquera, una medida que prohíbe la captura, transporte y comercialización de especies provenientes del medio natural. La restricción, que inició en abril, busca garantizar la sostenibilidad del recurso hídrico al permitir que las especies nativas completen sus ciclos de reproducción sin intervención humana.
La normativa se sustenta en la Resolución 2663 de 2022, emitida por la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP). Esta disposición no solo rige para Casanare, sino que integra a los departamentos de Arauca, Meta, Vichada, Guainía y Guaviare, zonas donde el comportamiento de las cuencas hidrográficas exige una veda estacional coordinada.
Durante este periodo, las autoridades han enfatizado que la única actividad permitida es la pesca de subsistencia, destinada exclusivamente al autoconsumo del pescador y su familia. Esta excepción tiene condiciones estrictas:
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Límite de peso: Máximo cinco (5) kilogramos diarios por pescador.
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Prohibición comercial: El producto obtenido bajo esta modalidad no puede ser vendido bajo ninguna circunstancia.
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Alternativas: Se recomienda a los consumidores optar por pescados de cultivo (piscicultura), especies marinas o ejemplares provenientes de cuencas que no se encuentren en veda.
Sanciones y vigilancia
El profesional Christian Aranguren Ardila, de la dirección regional de la AUNAP, señaló que el respeto a esta medida es vital para la recuperación de las poblaciones de peces de consumo y ornamentales. Las autoridades advirtieron que el incumplimiento de la veda —ya sea por captura ilegal o transporte de grandes cantidades— conlleva sanciones administrativas y penales, que incluyen el decomiso del producto y multas económicas.
Organismos de control y la Policía Ambiental mantendrán operativos en puntos estratégicos y plazas de mercado para verificar la procedencia de los productos pesqueros que se distribuyen en la región.
