La ministra de Ambiente, Irene Vélez, confirmó que el Gobierno Nacional iniciará formalmente los protocolos de eutanasia para más de 80 hipopótamos considerados especie invasora en el país. Esta población desciende de los cuatro ejemplares introducidos ilegalmente en la Hacienda Nápoles hace más de tres décadas y, según la cartera ambiental, su crecimiento sin control ha comenzado a generar alteraciones genéticas visibles producto de la endogamia. La intervención se concentrará inicialmente en dos puntos de alta densidad poblacional: la Hacienda Nápoles y la denominada Isla del Silencio, ubicada en el Magdalena Medio, entre los departamentos de Antioquia y Boyacá.
Para la ejecución de este plan de manejo, el Ministerio destinará una inversión de 7.200 millones de pesos, recursos que serán distribuidos entre las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR) con jurisdicción en las zonas afectadas. Las proyecciones oficiales indican que, tras el censo de 2022 realizado por la Universidad Nacional que registró 169 ejemplares, la población podría superar los 500 individuos para el año 2030 si no se aplican medidas drásticas. La ministra Vélez enfatizó que la salud del ecosistema y la seguridad de las comunidades locales son las prioridades que sustentan esta decisión técnica y presupuestal.
Expertos en biodiversidad y sostenibilidad han advertido que los hipopótamos, al no tener depredadores naturales en el territorio colombiano, rompen el equilibrio de los ecosistemas fluviales y desplazan a especies nativas. La presencia de estos animales afecta no solo la calidad del agua y la fauna local, sino también la economía pesquera y la integridad física de los habitantes de las riberas del río Magdalena. Aunque en 2024 se intentaron estrategias mixtas que incluían la traslocación y el confinamiento, la limitada efectividad de dichas medidas llevó a la cartera de Ambiente a activar la fase de eutanasia como herramienta de control poblacional.
