Habitantes de los barrios Salomé II y Getsemaní, en Yopal, manifestaron su preocupación por los retrasos y dificultades que enfrenta el proyecto de saneamiento básico y acueducto que se ejecuta en la carrera 40. La situación fue expuesta durante una mesa de diálogo en la que participaron delegados de la Contraloría General de la República, funcionarios de Acuatodos, representantes de la Empresa de Acueducto de Yopal y líderes comunitarios.
Durante el encuentro, los residentes expresaron su inconformidad por el lento avance de las obras y por la incertidumbre que existe frente a los recursos necesarios para culminar el proyecto. Voceras de la comunidad señalaron que inicialmente se informó que el presupuesto disponible era suficiente para desarrollar las fases uno y dos; sin embargo, actualmente se habla de la necesidad de gestionar nuevas fuentes de financiación para completar componentes clave como la estación de bombeo EVAR.
Según la información entregada por funcionarios durante la reunión, la adquisición e instalación de los equipos requeridos para esta infraestructura representa una inversión considerable, por lo que su terminación podría extenderse hasta mediados del próximo año.
Los líderes comunitarios también denunciaron que en algunos sectores aún no se han instalado cajas ni redes de tubería, situación que genera preocupación entre las familias que esperan acceder al servicio de alcantarillado. Asimismo, cuestionaron que durante la temporada de verano no se evidenciaran avances significativos, mientras que las actuales lluvias y el deterioro de las vías complican aún más la ejecución de los trabajos y la movilidad de los habitantes.
Frente a los reclamos, el gerente de Acuatodos, Julio César Cuevas, explicó que la administración recibió el proyecto con múltiples dificultades técnicas, financieras y administrativas heredadas del gobierno anterior. Señaló que se han implementado estrategias para evitar que la obra quede inconclusa y que actualmente se desarrolla un plan de choque para mitigar las afectaciones ocasionadas por las lluvias.
Cuevas indicó además que los trabajos avanzan de manera simultánea en redes de acueducto, alcantarillado y conexiones domiciliarias, mientras la Gobernación de Casanare evalúa alternativas de financiación que permitan garantizar la culminación total del proyecto, el cual beneficiaría a cerca de 20.000 habitantes de la comuna siete y sectores aledaños.
Por su parte, la Contraloría General de la República reiteró que mantiene seguimiento permanente a la ejecución de las obras. Giovanny Rojas, delegado para la Participación Ciudadana, aseguró que el propósito es evitar que el proyecto se convierta en un “elefante blanco” y garantizar que los compromisos adquiridos con la comunidad se cumplan.
El funcionario reconoció que existen reclamos legítimos relacionados con el lento avance de las obras, el deterioro de las vías y la falta de acometidas de agua potable. Asimismo, advirtió que cualquier eventual prórroga contractual o adición presupuestal será objeto de revisión por parte de los organismos de control.
