La Corporación Autónoma Regional de la Orinoquia (Corporinoquia) informó sobre cambios significativos en las condiciones hidrológicas de su jurisdicción. De acuerdo con el más reciente reporte técnico, aunque se registró una disminución en el porcentaje total del territorio que se encontraba bajo alerta roja, diversas localidades continúan bajo estricto monitoreo debido al comportamiento de los caudales y los riesgos asociados a la actual temporada invernal.
En materia hidrológica, la alerta roja se concentra actualmente en el 16,7% de la jurisdicción, abarcando los municipios casanareños de Villanueva, Sabanalarga, Yopal, Pore, Támara, Sácama, La Salina, Hato Corozal y Trinidad; los municipios boyacenses de Paya y Pisba; Tame, Saravena y Arauca en el departamento de Arauca; y Cumaribo en Vichada, este último sector debido a los niveles registrados en el río Tuparro. Por su parte, la alerta naranja hidrológica cobija al 46,3% del territorio regional, afectando a Paratebueno en Cundinamarca; diez localidades de Casanare entre las que se encuentran Tauramena, Monterrey, Maní, Aguazul, Recetor, Chámeza, San Luis de Palenque, Orocué, Nunchía y Paz de Ariporo; además de Puerto Carreño y La Primavera en Vichada, tres municipios de Arauca y Cubará en Boyacá. El mapa de advertencia por niveles de ríos se completa con una alerta amarilla en el 7,4% de la zona, concentrada en el oriente de Cundinamarca y en los municipios de Santa Rosalía y La Primavera, en Vichada, por el comportamiento de los ríos Bita y Tomo.
En lo concerniente a la amenaza por remoción en masa, Corporinoquia estableció alerta roja por deslizamiento de tierra en el 24,4% de su jurisdicción, una medida que rige para Monterrey, Yopal, Nunchía, Támara, Sácama y Hato Corozal en Casanare, sumado a tres localidades de Arauca y el municipio de Cubará en Boyacá. Asimismo, la alerta naranja por desprendimiento de terrenos abarca el 20% del mapa regional, localizándose en sectores de Cundinamarca, Pisba en Boyacá, y en las jurisdicciones casanareñas de Paz de Ariporo, Pore y Sabanalarga. Finalmente, un 17,8% del territorio permanece en alerta amarilla por esta misma variable, afectando a Villanueva, Tauramena, Aguazul, Recetor y Chámeza en Casanare, junto a poblaciones de Boyacá y Cundinamarca.
Ante este panorama, la autoridad ambiental del oriente colombiano reiteró la recomendación a las comunidades ribereñas y a las administraciones locales de mantener activos los planes de contingencia, con especial atención en los perímetros cercanos a los cuerpos de agua y en las laderas susceptibles a los deslizamientos de tierra.

