Luego de 15 días de intervenciones operativas iniciadas el pasado 22 de septiembre de 2026, los equipos de emergencia lograron redirigir el cauce del río Casanare y cerrar la abertura originada por la avenida torrencial que afectaba a las veredas La Manga, Pueblo Nuevo y El Cedral, en el municipio de Hato Corozal.
Durante la inspección técnica adelantada por el director departamental de Gestión del Riesgo, Wilson Porras, y el secretario de Gobierno municipal, Dumar Moreno, se verificó la apertura de tres canales de más de 100 metros de longitud y profundidad adecuada, maniobra que permitió direccionar el afluente hacia su curso principal.
Con el flujo controlado en el punto de ruptura, los trabajos se concentran en la reconstrucción y reforzamiento de un dique perimetral de más de 350 metros de extensión, estructura que será recubierta con manto geotextil para aumentar la resistencia de la bancada frente a eventuales crecientes.
Las maniobras de contención y estabilización del terreno se desarrollan mediante el trabajo articulado entre la Gobernación de Casanare —a través de las dependencias de Gestión del Riesgo e Infraestructura—, la Alcaldía de Hato Corozal y la maquinaria aportada por los habitantes de la zona, representados por la dirigencia comunal del sector.

