La directora del Fondo de Adaptación, Angie Rodríguez, inició este miércoles una serie de revelaciones ante medios nacionales en las que denuncia presuntos casos de corrupción, espionaje interno y un entramado de intereses económicos en el entorno inmediato del presidente Gustavo Petro. Según las declaraciones de la funcionaria, existiría un plan coordinado por al menos 20 funcionarios para removerla de su cargo, liderado presuntamente por Juliana Guerrero, el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo, Carlos Carrillo, y el jefe de despacho presidencial, José Raúl Moreno. Rodríguez, quien fuera mano derecha del mandatario antes de asumir su actual rol, aseguró que estas tensiones responden a su oposición frente a nombramientos que consideró carentes de ética y rigor profesional.
En sus intervenciones, Rodríguez señaló que el director de la UNGRD, Carlos Carrillo, habría infiltrado a un funcionario en el Fondo de Adaptación con el fin de realizar labores de espionaje, capturar imágenes y traficar información de la entidad. La directora afirmó que Carrillo y José Raúl Moreno se habrían aliado para desplazarla de la gestión pública debido a discrepancias en las metodologías de trabajo. Asimismo, advirtió que el actual jefe de despacho mantiene al presidente Petro bajo un esquema de aislamiento que dificulta el acceso de otros sectores del gabinete, lamentando haber sido ella misma quien promovió la llegada de Moreno a la Casa de Nariño tras su paso por el Ministerio de Salud.
Una de las denuncias más graves recae sobre Juliana Guerrero, a quien Rodríguez identifica como la figura que ejerce el control real sobre entidades como el Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) y el Fondo Colombia en Paz, a pesar de no ostentar un cargo oficial. Rodríguez se adjudicó la denuncia por la presunta falsedad en los títulos profesionales de Guerrero, hecho por el cual se encuentra imputada por fraude procesal y falsedad ideológica. Según el testimonio de la directora, Guerrero habría influido en el nombramiento de Nohra Mondragón en el Dapre y habría orquestado una campaña de desprestigio contra la exministra y vicepresidenta Francia Márquez para intentar tomar el control del Ministerio de Igualdad.
Finalmente, la funcionaria describió un ambiente de inestabilidad en el Palacio de Nariño, afirmando que diversos sectores dentro del Ejecutivo actúan bajo la premisa de que el proyecto político no tendrá continuidad después de 2026, lo que habría desatado una pugna por recursos públicos. Rodríguez también mencionó que Juliana Guerrero supuestamente utilizaba presuntos vínculos con el ELN como mecanismo de intimidación dentro de la administración.
