Las autoridades argentinas, en coordinación con la Interpol, capturaron en la ciudad de Buenos Aires a Brayan Ferney Cruz Castillo, ciudadano colombiano señalado de participar en el magnicidio del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, ocurrido en junio del año pasado. Cruz Castillo, quien se encontraba prófugo con una circular roja vigente, es identificado por los organismos de inteligencia como un presunto articulador de la banda local que ejecutó el crimen. El detenido, además, mantenía un proceso paralelo en Argentina por una situación migratoria irregular y una orden de expulsión vinculada a un caso de robo previo a su localización.
La investigación de la Dirección de Investigación Criminal (Dijín) vincula a Cruz Castillo no solo con el asesinato del líder político, sino también con un atentado fallido mediante carro bomba contra el firmante de paz Elkin de Jesús Gutiérrez, registrado apenas una semana antes del magnicidio. Las autoridades colombianas señalan que el capturado sería la pareja sentimental de Katerine Martínez, alias “Gabriela”, quien ya fue condenada por suministrar el arma de fuego al menor de edad que ejecutó el disparo contra el senador. Actualmente, el sospechoso se encuentra a disposición de la justicia federal argentina a la espera de que se resuelva su proceso de extradición a Colombia.
En el marco de este proceso, la Fiscalía General de la Nación y la Dijín han enfocado las líneas de investigación hacia la estructura de la «Segunda Marquetalia». Como consecuencia de este avance, se emitieron circulares rojas de Interpol contra seis cabecillas de esta disidencia, incluyendo a alias “Iván Márquez”, “Jhon 40” y “Zarco Aldinever”. Por su parte, el Gobierno Nacional ha ratificado que no existen mesas de diálogo ni negociaciones vigentes con esta facción armada, mientras que los entes de control judicial continúan recolectando pruebas sobre el enlace logístico entre las bandas urbanas y el mando central de la organización insurgente.
Hasta la fecha, el sistema judicial colombiano ha proferido cuatro condenas relacionadas con este caso, entre ellas las de los encargados de la logística, el transporte del arma y el autor material. Sin embargo, el proceso continúa para otros cinco procesados que permanecen a la espera de sentencia definitiva.
