Un juez de la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Bogotá ordenó este martes el embargo y secuestro de dos oficinas de la petrolera franco-británica Perenco, ubicadas en un edificio del centro financiero de la ciudad. Dichas propiedades, valoradas en más de 10 millones de dólares, fueron entregadas al Fondo para la Reparación de las Víctimas por solicitud de la Fiscalía General de la Nación.
Se trata de la primera medida cautelar en Colombia impuesta a bienes de una empresa internacional acusada de financiar a grupos paramilitares. Según la Fiscalía, a través de su Dirección de Justicia Transicional, se estableció que la compañía habría aportado dinero, combustible, alimentos y transporte entre 1997 y 2005 al Bloque Centauros de las AUC, operativo en Casanare.
La investigación se sustentó en versiones ofrecidas por excomandantes paramilitares como Daniel Rendón Herrera (alias ‘Don Mario’), Manuel de Jesús Pirabán (‘Pirata’) y Orosman Orlando Osten Blanco, quienes aseguraron que Perenco aportaba recursos periódicos a cambio de seguridad en zonas de extracción petrolera.
Con el apoyo de la Red de Recuperación de Activos de GAFILAT, la Fiscalía pudo identificar los activos en Bogotá y su relación con la estructura corporativa de la empresa en el país.
Los bienes embargados serán administrados por el Fondo para la Reparación de las Víctimas, destinado a indemnizar a las personas afectadas por la violencia paramilitar en Casanare. Este paso luego de la confirmación de acusaciones contra dos exfuncionarios de Perenco, acusados en 2022 por concierto para delinquir agravado, delito considerado de lesa humanidad
