La gobernadora del Chocó, Nubia Córdoba, solicitó el respaldo de la Sociedad Colombiana de Ingenieros y del sector privado para el traslado de maquinaria pesada destinada a la remoción de escombros y reconstrucción de viviendas tras el terremoto registrado en el departamento. La mandataria precisó que la capital, Quibdó, no cuenta con maquinaria propia, por lo que las labores de rescate en sectores como el barrio Medrano se han adelantado con equipos prestados por particulares, al tiempo que los heridos graves continúan siendo evacuados por vía aérea hacia la ciudad de Medellín.
El impacto del movimiento telúrico mantiene interrumpido el servicio de energía eléctrica en el 85% del territorio chocoano, afectando a municipios como Nóvita, Condoto e Istmina, los cuales se encuentran incomunicados. La conectividad en la zona depende de antenas satelitales Starlink, en medio de un contexto de fallas previas en la prestación del servicio de energía por parte de la empresa Dispac que ya motivaban protestas comunitarias. De igual forma, en San José del Palmar, epicentro del sismo, las autoridades locales reportaron disponer únicamente de 32 millones de pesos asignados por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo para la atención inicial.
La emergencia afecta también a comunidades indígenas como los Wounaan de Buenavista, en el litoral del San Juan, donde la totalidad de las viviendas colapsó. En Quibdó, el alcalde Rafael Bolaños confirmó el colapso de tres de sus seis comunas y la cifra de 13 personas fallecidas en la capital, entre ellas un menor de seis años, hijo del alcalde de Bahía Solano. Ante la magnitud del desastre, los cuerpos de socorro solicitaron donaciones prioritarias de material médico y de construcción en los puntos de Bomberos en Bogotá y la Cruz Roja, mientras el presidente Abelardo de la Espriella atiende la contingencia en Pereira tras sus visitas oficiales a Quibdó y Cali.
