La viceministra de Defensa, Claudia Carrasquilla, irá a juicio para responder por los delitos de fraude procesal y falsedad ideológica en documento público, en el marco de un proceso judicial originado por la presunta manipulación de testigos en un caso que lideró hace una década cuando se desempeñaba como fiscal delegada contra el crimen organizado en Medellín. El expediente contra la alta funcionaria gubernamental, quien mantiene intacta su presunción de inocencia, se tramita formalmente desde el año 2024 tras la radicación del escrito de acusación y la imputación de cargos realizada por la Fiscalía General de la Nación.
El origen de la causa judicial se remonta a la denuncia interpuesta por William Fernando Molina, un expatrullero de la Policía Nacional capturado en 2014 por los delitos de concierto para delinquir agravado y hurto calificado. Según el denunciante, las declaraciones juradas obtenidas en la cárcel de Valledupar que derivaron en su detención y privación de la libertad durante más de dos meses habrían sido suscritas por Carrasquilla sin que ella estuviera presente, señalando que un investigador del equipo recogía los testimonios en los centros penitenciarios para posteriormente tramitar las firmas en otras dependencias.
Carrasquilla, conocida en el ámbito público como «la fiscal de hierro» por su persecución a estructuras criminales como el Clan del Golfo, se desempeñó posteriormente como concejal de Medellín por el partido Centro Democrático tras aspirar sin éxito al Senado de la República. La confirmación del llamado a juicio se da luego de múltiples aplazamientos de la audiencia preparatoria solicitados por su apoderado de defensa desde finales del año anterior, fijando el inicio de la etapa de juzgamiento formal ante las autoridades competentes.
