La Dirección de Gestión del Riesgo de la Gobernación de Casanare emitió una alerta tras el más reciente boletín del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), el cual señala un fortalecimiento acelerado del fenómeno de El Niño. De acuerdo con el reporte oficial, existe un 90% de probabilidad de que el evento alcance una intensidad muy fuerte entre el último trimestre de 2026 y el primer trimestre de 2027, sumado a un 75% de probabilidad de ubicarse entre los más intensos registrados históricamente. Debido a que las aguas del océano Pacífico registran cuatro meses continuos de calentamiento, la consolidación oficial del fenómeno se completaría en octubre al cumplir los cinco meses consecutivos requeridos.
Respecto al impacto en la Orinoquía, el director de Gestión del Riesgo departamental, Wilson Porras, aclaró que la presencia de El Niño no implica el fin inmediato de las precipitaciones, sino una reducción en su acumulado general. En la región se prevén periodos de hasta siete días sin lluvias seguidos por precipitaciones de alta intensidad concentradas en pocas horas, dinámica que incrementa el riesgo de colapso y desbordamiento en los afluentes hídricos durante la segunda temporada de lluvias que alcanzará su pico en octubre.
Ante este escenario de variabilidad climática, la administración departamental solicitó a la comunidad y al sector agrícola implementar planes de contingencia centrados en el almacenamiento de agua y la planificación de siembras para afrontar la sequía proyectada a partir de septiembre. Asimismo, las autoridades de socorro reiteraron el llamado a no descuidar los monitoreos sobre ríos y quebradas mientras se mantiene la transición hacia la fase de mayor consolidación del fenómeno meteorológico.

