El más reciente reporte emitido por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) este lunes 14 de septiembre mantiene bajo vigilancia diversos sectores de la jurisdicción de CorporinoquiaHaz clic para abrir el panel lateral y obtener más información, debido a las variaciones en las condiciones hidrológicas y el riesgo de movimientos en masa. En materia de cauces y niveles de ríos, la alerta amarilla abarca el 35% del territorio, cobijando a los diez municipios de Cundinamarca, a Pajarito en Boyacá, a Tame en Arauca, al río Orinoco en el Vichada, y a las poblaciones casanareñas de Villanueva, Sabanalarga, Tauramena, Monterrey, Maní, Aguazul, Chámeza, Recetor, Orocué, San Luis de Palenque, Nunchía, Pore, Támara, Sácama, La Salina, Trinidad, Paz de Ariporo y Hato Corozal.
En cuanto a la prevención por crecientes hídricas, el 24% de la jurisdicción se sitúa en alerta naranja. Esta condición comprende al municipio de YopalHaz clic para abrir el panel lateral y obtener más información en Casanare; a Labranzagrande, Pisba, Paya y Cubará en Boyacá; así como a las localidades de Saravena, Fortul, Arauquita, Puerto Rondón, Arauca y Cravo Norte en el departamento de Arauca.
Respecto al comportamiento de los terrenos y la vulnerabilidad ante deslizamientos de tierra, el 24% de la región permanece bajo alerta naranja preventivas. Dicha medida cobija a Tauramena, Sabanalarga, Aguazul, Chámeza, Pore, Paz de Ariporo y Sácama en Casanare; Tame en Arauca; e igualmente a Pajarito, Labranzagrande y Pisba en el departamento de Boyacá.
Por su parte, el nivel máximo de advertencia por inestabilidad de laderas, correspondiente a la alerta roja por deslizamientos, afecta al 20% de la jurisdicción. Esta condición de riesgo alto se focaliza en Paratebueno, Cundinamarca; Monterrey, Yopal, Nunchía y Támara en Casanare; Saravena en Arauca; además de Cubará y Paya en Boyacá. Finalmente, la alerta amarilla por deslizamientos abarca el 7% del área supervisada, registrándose en Guayabetal, Cundinamarca, junto a Recetor y Hato Corozal en Casanare, mientras la autoridad ambiental continúa en articulación con los comités de gestión del riesgo.

